Arrancó jugando desde muy pequeño en el club de baby de Ameghino, en Santos Lugares, Tres de Febrero.
Después, un amigo lo llevó a Estudiantes de Buenos Aires y debutó allí como profesional en 2003 a la edad de 15 años. En Caseros era el suplente de Ezequiel Lavezzi. En 2004 fue llamado por primera vez para formar parte de un selectivo en la selección sub-17. En 2005 pasó a Boca Juniors lo cuál le abrió las puertas de la selección sub-20. 
En 2007 estuvo a préstamo en el Arsenal de Sarandí. Terminado ese proceso, regresó al club de la rivera y llamó a Guillermo Barros Schelotto para preguntarle si lo autorizaba a usar la camiseta nº7. El 23 de septiembre marcó su primer gol en Boca en un partido correspondiente a la Copa Sudamericana frente a la Liga de Quito.
Su estilo de juego, desbordante por el sector que le corresponda, efectivamente lo hace comparable con su antecesor Barros Schelotto, pudiendo ser perfectamente utilizable al lado de Martín Palermo, o al lado de Luciano Figueroa con quien forma uno de los tándem ofensivos actuales del club.
Efectivamente, esta última dupla lleva dos goles convertidos en la Copa Libertadores del año 2009, con la fórmula centro de Mouche, definición de Figueroa, rememorando las mejores épocas de Boca Juniors con la dupla Guillermo-Palermo. 
Después, un amigo lo llevó a Estudiantes de Buenos Aires y debutó allí como profesional en 2003 a la edad de 15 años. En Caseros era el suplente de Ezequiel Lavezzi. En 2004 fue llamado por primera vez para formar parte de un selectivo en la selección sub-17. En 2005 pasó a Boca Juniors lo cuál le abrió las puertas de la selección sub-20. 
En 2007 estuvo a préstamo en el Arsenal de Sarandí. Terminado ese proceso, regresó al club de la rivera y llamó a Guillermo Barros Schelotto para preguntarle si lo autorizaba a usar la camiseta nº7. El 23 de septiembre marcó su primer gol en Boca en un partido correspondiente a la Copa Sudamericana frente a la Liga de Quito.

Su estilo de juego, desbordante por el sector que le corresponda, efectivamente lo hace comparable con su antecesor Barros Schelotto, pudiendo ser perfectamente utilizable al lado de Martín Palermo, o al lado de Luciano Figueroa con quien forma uno de los tándem ofensivos actuales del club.
Efectivamente, esta última dupla lleva dos goles convertidos en la Copa Libertadores del año 2009, con la fórmula centro de Mouche, definición de Figueroa, rememorando las mejores épocas de Boca Juniors con la dupla Guillermo-Palermo. 

Se destaca por su buena ejecución de pelota parada, pero en un principio era criticado por algunos hinchas por sus "lagunas" en los partidos, aunque la mayoria siempre reconocía su buen juego y el hecho de ser hincha de Estudiantes.
Fue titular indiscutido y una de las claves en la conquista de la Copa Libertadores 2009. Jugó 14 partidos a lo largo del torneo y convirtió un gol (frente a Defensor Sporting en la semifinal). 
Llegó a Estudiantes a fines del 2004, sin mucha prensa, pero con muchas ganas de hacer algo importante en el fútbol. Un “Pac-Man” en el centro del campo, le come las piernas a los rivales los 90 minutos de partido. Fue una pieza clave en el equipo campeón del Apertura 2006, siendo elegido por el diario deportivo Olé como el tercer mejor jugador de ese campeonato. En el primer semestre de 2009, El Chapu se terminó de convertir en ídolo "pincharrata" cuando formó parte del equipo que se consagró campeón de la Copa Libertadores.
Jugó 12 partidos en esta competencias, sin marcar goles, y estuvo en cancha cuando el equipo se consagró campeón en el Estadio Mineirao el 15 de julio de 2009. El 1 de setiembre de 2009 recibió su primera convocatoria a la Selección Argentina para los partidos contra Brasil y Paraguay para las Eliminatorias para el Mundial 2010. 